Nuestro país ha visto amenazado en varias ocasiones el resultado que tanto esfuerzo y valor costó al autor de las Leyes de Reforma, hechos como el beso en la mano que Vicente Fox le dio en su visita a México al extinto Juan Pablo II o más recientes como Felipe Calderón avalando el encuentro mundial de las familias que presenta un solo esquema de Padre Madre e Hijos dejando fuera del pilar de grandes hombres a hogares compuestos por Madres Solteras, Papas con hijos o bien personas que con preferencias sexuales distintas deciden formar un hogar, hecho moralista que defienden en público y practican en secreto los grandes liderazgos católicos.
En Tabasco hemos tenido problemas con varios obispos por su intromisión en asuntos de política, desde los que se ponían al tu por tu con los Gobernadores y funcionarios del gabinete hasta los que siempre opinaban en temas de índole político electoral, como olvidar las demandas que interpusimos dos actores políticos contra el actual jerarca católico Benjamín Castillo Placencia por votar cuando no tenía la calidad legal de tabasqueño en aquella elección local de 2003.
En el proceso Electoral Federal personas que por un lado se dicen “derechos” y que presumen de sobrada calidad moral como Rafael Bojorquez, pretenden hoy engañar y burlar a la justicia electoral primero negando ser ministro de culto y luego utilizando actos religiosos para promoción de su candidatura.
El proceso administrativo que se le sigue al candidato del PAN seguramente habrá de determinarse en anulación de su candidatura, Bojorquez ha lucrado negando literalmente la cruz de su parroquia ganando con esto fama en los medios.
El Obispo de Tabasco Benjamín Castillo Placencia no pudo contener las ganas de entrarle al tema y ni tardo ni perezoso opinó en contra del candidato del PAN y aun cuando tuviera razón, por su larga cola y por ser ministro de culto no debería inmiscuirse en asuntos de índole electoral.
El artículo 14 de la Ley de Asociaciones religiosas lo señala claramente: Los ministros de Culto religioso No podrán ser votados para puestos de elección popular ni tampoco realizar proselitismo a favor o en contra de candidato, partido o asociación política alguna.