jueves, 1 de octubre de 2009

Joaquín Peregrino Gómez: Las bases para la alternancia en Tabasco

Escrito por: Joaquín Peregrino Gómez

Mientras avanzan las campañas políticas con todas las estrategias que los candidatos tienen a su alcance, los ciudadanos en un ejercicio democrático deben analizar libremente las propuestas y considerar el papel que como gobiernos han desempeñado los partidos políticos que hoy solicitan el voto.

Al elegir deben tener presente: ¿Quiénes han hundido al país en la miseria y la pobreza extrema? ¿Quiénes son los responsables del clima de inseguridad que sufrimos millones de mexicanos? ¿Quiénes pretenden aniquilarnos gradualmente con el inmoral y excesivo aumento de impuestos? ¿Quiénes son los responsables de las inundaciones que cada año afectan a Tabasco por carecer de obras hidráulicas? ¿Quiénes se enriquecen con el presupuesto público cobrando inmorales bonos de fatiga mientras el humilde obrero sufre para encontrar el sustento diario? ¿Quiénes gobiernan sin rendir cuentas a nadie del dispendio de recursos públicos como si fuera su hacienda particular?

El PAN no supo aprovechar la oportunidad histórica de cambiar el rumbo del país y acabó aplaudiendo al sistema político que tanto criticó, enterró el sueño y la esperanza de millones de mexicanos que creyeron en ese proyecto político, en 9 años concluyó lo que el PRI no terminó de hacer en 70; acabar con México.

En Tabasco el PRI lleva casi 90 años “gobernando”, han resistido la alternancia aferrándose inmoralmente al poder, por eso la impunidad, el abuso y la tiranía son su sello en el gobierno. Sería muy sano para los tabasqueños ir sentando las bases para la alternancia en el poder, para eso se necesita una oposición fuerte, unida, consolidada y a prueba de cañonazos millonarios que tome el control del congreso del estado y la mayoría de ayuntamientos, tal parece que las condiciones ya están dadas.

Se percibe por todo el estado el descontento social y el rechazo a los candidatos del tricolor, en zona serrana el dinosaurio morderá el polvo, Macuspana seguirá en manos de las tribus perredistas, el triunfo del PRD en jalapa es inminente, Teapa se vestirá nuevamente de amarillo, en el municipio de Tacotalpa el candidato del PRD Crispín Torres Castellanos camina firme sin estar ligado a ningún grupo político, alejado de todo vinculo con los caciquismos locales asegura la conquista de ese otrora bastión priista. En varios municipios habrá sorpresas, la soberbia y la prepotencia de los funcionarios públicos que gobiernan la entidad hará que muchos decidan por otras opciones y el PRI será quien pague las consecuencias. Además por su marcada deslealtad con los partidos con los que formó coalición y que luego los dejó colgados como el extinto PSD, y ahora con el partido Nueva Alianza para lo que instruyó a sus candidatos a que pidan el voto por el PRI solamente sin importarle que a su coaligado le vaya mal, eso es traicionar a quienes se la jugaron con ellos.

Candidatos no se comprometen a fondo


Ni duda cabe que solo cuando existe la presión ciudadana es que los políticos acceden a abrir el panorama de propuestas y compromisos, cómo olvidar en la campaña federal hace unos meses el llamado de Alejandro Martí a candidatos a firmar los compromisos con notario público, ni tardos ni perezosos la mayoría de los partidos de inmediato lo hicieron, (que cumplan es otra cosa).

En las campañas locales ni una sola voz se ha escuchado por parte de los políticos respecto de asumir un reto de esta envergadura, ni candidatos a alcaldes o diputados de ningún partido han tenido la molestia de establecer compromisos claros y concretos.

Debemos los ciudadanos tabasqueños organizarnos como electores a fin de exigir a los candidatos el compromiso de otorgarnos la confianza de reclamarles el cumplimiento de sus promesas de campaña.

En el Centro Jesús Alí y Fernando Mayans quienes van muy parejos en los sondeos de opinión, no se han tomado la molestia de establecer sus respectivos programas de Gobierno, a este nivel quien lo haga sin duda estará dándole al ciudadano un lugar de respeto que muy merecido lo tiene.

En su momento propuse y lo retomo: que los políticos que si deseen comprometerse a ejercer un programa específico de Gobierno firmen además de las promesas ante fedatarios públicos, contratos civiles con personajes de probada calidad moral a fin de ser demandados y sancionados económicamente de no cumplir sus promesas en el ejercicio de su encargo público, pues en la vía civil los legisladores y alcaldes no están investidos del fuero constitucional.

Sin duda no habría necesidad de que los electores requirieran tantas garantías de la promesas de campaña de no ser porque cada 3 años son testigos del desfile de los mesías que acarrean los costales de buenos deseos pero que al momento de ejercer el cargo público queden solo en planes que nunca se ejecutan.

Esto obligaría a los políticos a no prometer lo que no se pueda cumplir, a nutrirse de información de la situación del cargo que habrán de asumir sobre todo los alcaldes para saber los alcances que tendrá el presupuesto que habrán de administrar pero además ser capaces de lograr mecanismos para allegarse de recursos a fin de cumplirle a los electores sus promesas de campaña.

Todos los partidos debieran adquirir compromisos por escrito, es lo menos que merecen los ciudadanos.